Bocadillo de panceta a la plancha con tomate

El bocadillo de panceta con tomate es uno de esos que nunca falla. Nada de rellenos elaborados ni salsas raras: pan de barra, unas lonchas de panceta bien doradas a la plancha y el tomate restregado con fuerza. Eso es todo, y con eso tienes un bocadillo que te va a dejar mejor que muchos de los que pagan 8 euros en el bar de la esquina.

El secreto está en dos cosas: la panceta tiene que estar bien hecha (crujiente por los bordes, sin quedar grasienta) y el tomate tiene que frotarse a fondo para que el pan quede bien impregnado, no solo húmedo por encima. Con orégano por arriba y una pizca de sal, tienes la base de la cocina de siempre.

Ingredientes para 1 persona

  • ½ barra de pan (unos 150 g, preferiblemente pan de pueblo o barra rústica)
  • 3 lonchas de panceta fresca (unos 90 g en total)
  • ½ tomate natural maduro (de unos 80 g)
  • Orégano seco al gusto (1 cucharadita)
  • Sal fina (una pizca, solo para la panceta)

Preparación

Paso 1: Prepara el pan

Abre la barra por la mitad a lo largo. Si el pan es del día anterior, ponlo 2 minutos en el horno a 180 °C para que quede crujiente por fuera sin secarse por dentro. Si es fresco, con abrirlo bien es suficiente.

Paso 2: Frota el tomate con fuerza

Corta el medio tomate por la mitad y frótalo directamente sobre la miga de las dos partes del pan. Aprieta mientras frotas para que el jugo y la pulpa queden bien metidos. No pases el tomate una sola vez: dale tres o cuatro pasadas hasta que la miga esté rojiza. Echa por encima el orégano ahora, antes de poner la panceta, para que se pegue bien.

Paso 3: Haz la panceta a la plancha

Pon una sartén o plancha a fuego medio-alto. Sin aceite: la panceta tiene grasa suficiente para no pegarse. Cuando la plancha esté bien caliente (unos 2 minutos precalentando), coloca las lonchas de panceta y deja que se hagan 3 minutos por cada lado sin moverlas. Echa la sal solo al final, cuando las lonchas ya están hechas, porque si la pones antes la panceta suelta más agua y no queda tan crujiente. El objetivo es que los bordes estén dorados y la grasa transparente.

Panceta a la plancha para el bocadillo
Haz la panceta sin aceite, a fuego vivo, hasta que los bordes estén bien dorados

Paso 4: Monta el bocadillo

Coloca las tres lonchas de panceta sobre una de las mitades del pan, encima del tomate. Cierra el bocadillo con la otra mitad. Cómelo enseguida: la panceta caliente y crujiente sobre el pan con tomate recién frotado es lo que hace que este bocadillo funcione. Si lo dejas enfriar pierde mucho.

Trucos para que salga mejor

El grosor de la panceta importa: si las lonchas son muy finas (menos de 3 mm) se secan demasiado en la plancha y quedan duras. Pide en la charcutería que te la corten de 4-5 mm para que quede jugosa por dentro y crujiente por fuera.

Con ajo si te gusta: antes de frotar el tomate, dale un restregón con medio diente de ajo pelado sobre la miga. El sabor cambia bastante y va muy bien con la panceta. Este truco lo usaba mucho mi abuela para los bocadillos del domingo.

Sin tomate fresco, con tomate triturado: si no tienes tomate maduro en casa, echa una cucharada sopera de tomate triturado de lata sobre el pan y extiéndelo bien. No es lo mismo, pero funciona. Evita el tomate frito porque el dulzor no combina igual con la panceta.

Si te gustan los bocadillos con carne de cerdo, echa un vistazo también al lomo en hojaldre con bacon y queso, una receta distinta pero igual de contundente. Y si buscas algo para la cena o para compartir, las albóndigas caseras en salsa de tomate son un clásico que nunca decepciona.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer la panceta en el horno en vez de a la plancha?

Sí, aunque la plancha da mejor resultado porque el contacto directo con el calor hace que la grasa se funda bien y los bordes queden crujientes. En el horno, ponla a 200 °C sobre una rejilla durante 12-15 minutos. Queda bien pero no igual de tostada.

¿Qué tipo de pan va mejor?

Una barra rústica o de pueblo con buena miga es lo ideal porque aguanta el jugo del tomate sin deshacerse. Evita el pan de molde (demasiado blando) y el pan muy esponjoso (absorbe demasiado). La baguette francesa también funciona bien si está bien hecha.

¿Se puede preparar con antelación?

No es el bocadillo más madrugador: lo ideal es comerlo recién hecho. Si lo preparas y lo dejas reposar, el pan se reblandece con el jugo del tomate y la panceta pierde el crujiente. En cualquier caso, puedes tener la panceta hecha de antes y montarlo en el último momento.

¿Qué más se puede añadir al bocadillo?

Con lo básico ya tienes mucho. Pero si quieres darle un toque, un poco de queso manchego en lonchas finas entre la panceta y el pan funciona muy bien. También un huevo frito encima si lo quieres más contundente para el desayuno o el brunch.

¿Sirve cualquier parte de la panceta?

Para este bocadillo lo mejor es la panceta fresca, que es la que se vende en charcutería sin curar ni ahumar. La panceta ahumada también se puede usar pero aporta un sabor más intenso que puede tapar el tomate. La panceta curada (salada) hay que desalarla antes o queda demasiado fuerte.

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